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jueves, octubre 20, 2011

LA EVALUACION AMBIENTAL ESTRATEGICA (EAE) COMO INSTRUMENTO DE VALIDACION AMBIENTAL


“Ficha Técnica” Instrumento 8: La Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) como instrumento de viabilidad ambiental.
(1)    Fase del proceso Metodológico donde se propone la utilización del instrumento metodológico:
·       Fase 1, 2, 3, 4, 5
(2)    Descripción general del instrumento metodológico:
La “Evaluación Ambiental Estratégica” (EAE), se refiere a una gama de “enfoques analíticos y participativos que buscan in­tegrar las consideraciones ambientales en los planes, políticas y programas, y evaluar las interconexiones con las consideraciones económicas y sociales”. La EAE puede describirse como una familia de enfoques que utiliza una variedad de herramientas, en lugar de un único enfoque, fijo y que prescribe. Una buena EAE se adapta y configura de acuerdo al contexto en que se apliqué. Puede pensarse como un continuum de creciente integración: en un extremo del continuum, el fin principal es integrar el medioambiente junto con las preocupaciones económicas y sociales—en la toma estratégica de decisiones; en el otro extremo, el énfasis recae sobre la plena integración de los factores ambientales, sociales y económicos en una evaluación “holística” de la sostenibilidad. La EAE se aplica en las más tempranas etapas del proceso de toma de decisiones, tanto para ayudar a formular las políticas, planes y programas, como para evaluar la potencial efectividad y sostenibilidad de los mismos. Esto diferencia a la EAE de las herramientas de evaluación más tradicionales, tales como la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), con un historial comprobado en la identificación de las amenazas y oportunidades ambien­tales de proyectos específicos, pero que se aplican menos fácilmente a políticas, planes y programas. La EAE no sustituye, sino que complementa, a la EIA y a los demás enfoques y herramientas de evaluación.

Beneficios de usar la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) en la planificación territorial

La aplicación de la EAE a la cooperación para el desarrollo tiene beneficios tanto para los procesos de toma de decisiones, como para los resultados en el marco del desarrollo. Aporta aspectos clave ambientales para apoyar una toma de decisiones más consistente e identificar nuevas oportunidades, ya que insta a un examen sistemático y completo de las opciones de desarrollo. La EAE ayuda a asegurar que la gestión racional de los recursos na­turales y el medioambiente, sea un fundamento para el crecimiento económico sostenible, que a su vez apuntala la estabilidad política. La EAE puede también ayudar a estimular la participación de los actores de la sociedad civil de manera que se mejore la gobernanza, se facilite la gestión transfronteriza de los recursos ambientales compartidos, y se contribuya a prevenir conflictos.

Hacia las buenas practicas en la EAE

La EAE es un proceso continuo, iterativo y de adaptación, que se concentra en forta­lecer las instituciones y la gobernanza. No es un sistema aislado, ni un enfoque simple, lineal y técnico. Por el contrario, fortalece el sistema institucional de los países, y refuerza su efectividad, al evaluar y construir capacidades para las instituciones y los sistemas de gestión ambiental. Cuando la EAE se aplica a planes y programas, puede usarse un enfoque estructurado para integrar las consideraciones ambientales. Las etapas clave para hacer una EAE en el nivel de planes o programas incluyen: analizar el contexto, hacer el análisis necesario con los interesados implicados; informar sobre la toma de decisiones, e influenciar en su proceso y hacer monitoreo y evaluación. La EAE, aplicada a nivel de las políticas, requiere particular concentración en el contexto político, institucional y de gobernanza que subyace bajo los procesos de toma de decisiones.

La aplicación EAE en la cooperación para el desarrollo

El desplazamiento del énfasis en proyectos de desarrollo hacia el apoyo a programas y políticas, ha creado un número de puntos de ingreso particulares para la aplicación de la EAE. Esta guía esboza los beneficios de usar la EAE en un abanico de circunstancias diferen­tes, y fija 12 “puntos de ingreso” clave para la aplicación efectiva de la EAE a la cooperación  para el desarrollo. Además, señala las preguntas clave a considerar para cada uno de estos puntos, y unas listas de control específicas para cada pregunta, junto con ejemplos de caso ilustrativos. Los puntos de ingreso para la EAE pueden agruparse así:
1. Procesos estratégicos de planificación liderados por un país en desarrollo: Estos incluyen las estrategias, programas y planes más generales; las reformas de las políticas nacionales y los programas de apoyo para el presupuesto; las políticas, los planes y programas sec­toriales; los planes y programas de inversión en infraestructura; los planes y programas nacionales y sub-nacionales de ordenamiento territorial, y los planes y programas trans­nacionales.

2. Los procesos propios de las agencias de desarrollo: Estos incluyen las estrategias y planes de asistencia de los países donantes; los acuerdos de asociación con otras agencias do­nantes, las políticas sectoriales específicas de los donantes, y los recursos financieros (facilities) y programas de apoyo para la infraestructura, públicos-privados y apoyados por donantes.

3. Otras circunstancias relacionadas: Éstas incluyen las Comisiones de Revisión independien­tes y los grandes proyectos y planes privados.

Como evaluar la “Evaluación Ambiental Estratégica”

El resultado clave de una EAE es un proceso con resultados en el desarrollo; no se trata de un producto. El control de calidad considera la buena ejecución de los procedimientos. Sin embargo, a largo plazo, obtener los resultados de desarrollo y a la vez asegurar el man­tenimiento de la sostenibilidad ambiental, será el indicador clave del éxito. Al revisar los procesos de la EAE, las preguntas clave conciernen: la calidad de la informa­ción, el nivel de participación de los interesados, los objetivos definidos para la EAE, la evalua­ción de impactos ambientales, las actividades de seguimiento previstas y las limitaciones. Las preguntas clave para ayudar a los evaluadores a concentrar su atención en los resultados de desarrollo de una EAE se relacionan con: la exactitud de las hipótesis formu­ladas en el curso de la EAE; su influencia sobre el proceso PPP, el proceso de implementa­ción, las metas de desarrollo y la rendición de cuentas (accountability); y el resultado de las actividades de construcción de capacidad.

Cómo desarrollar la capacidad de usar la EAE de manera efectiva

Las experiencias de aplicar la EAE han llevado una y otra vez a subrayar dos importan­tes carencias: la falta de conciencia sobre el valor y la importancia de la EAE; y cuando su valor sí se aprecia, la falta de conocimientos sobre cómo implementar la EAE. Es posible confrontar estos retos significativamente desarrollando capacidad para la EAE, tanto en las agencias para el desarrollo como en los países socios. Para el desarrollo de capacidad en los países socios, el primer paso es hacer una eva­luación de necesidades de capacidad. El apoyo incluye actividades como capacitación téc­nica, talleres para elevar la concienciación, apoyo para la institucionalización del proceso de la EAE y sus sistemas de evaluación, y creación de redes (networking) para compartir las experiencias. El desarrollo de capacidad en las organizaciones donantes puede incluir actividades de ca­pacitación sobre pautas y apoyo para la EAE, así como revisiones y evaluaciones sistemáticas.

Nuevos enfoques frente a la cooperación para el desarrollo

La manera de dar asistencia internacional para el desarrollo está cambiando. La fina­lidad es hacer que la ayuda se vuelva más efectiva en apoyar el avance hacia las Metas de Desarrollo del Milenio (MDM) y acabar con las necesidades de los pobres. Esto supone un cambio hacia las intervenciones estratégicas, en línea con el Plan Johannesburgo de Imple­mentación. Cada vez más, las agencias de cooperación para el desarrollo orientan su apoyo hacia políticas, planes y programas (PPP). Esto incluye, en particular, apoyar marcos más generales y completos de desarrollo, tales como las “estrategias de reducción de pobreza”, que el país en desarrollo asociado mismo formula y dirige, y que se implementan por medio de los sistemas y las instituciones nacionales.

La EAE cumple con el reto de una mayor cooperación para el desarrollo estratégico

Las agencias de desarrollo tienen años de experiencia en usar la evaluación del im­pacto ambiental (EIA) para integrar las preocupaciones ambientales en los proyectos que apoyan. Sin embargo, comparado con los proyectos, las intervenciones de nivel estratégico, notablemente a escala de políticas, acaban influenciadas mucho más por factores políticos que por criterios técnicos. Es más, con frecuencia los efectos ambientales asociados a las reformas de políticas son indirectos, ocurren gradualmente a largo plazo y son difíciles de evaluar con precisión. Aunque sigan siendo muy valiosos y relevantes a nivel proyecto, los procedimientos, métodos y técnicas establecidas en la EIA tienen sólo aplicación limitada en el nivel de políticas, planes y programas.
Por estos y otros motivos, el desplazamiento hacia nuevos instrumentos en la coopera­ción para el desarrollo —tales como el apoyo directo al presupuesto, la reforma de políticas y los programas que abarcan a todo un sector— ha creado la necesidad de contar con dife­rentes enfoques de evaluación ambiental. La Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) res­ponde a estas necesidades, pues ofrece un abanico de “enfoques analíticos y participativos que apuntan a integrar las consideraciones ambientales en las políticas, planes y programas, y evaluar el complejo de nexos con las consideraciones económicas y sociales”. Además, permite integrar las consideraciones ambientales —conjuntamente con los aspectos sociales y económicos— en la toma de decisiones estratégicas, en todas las etapas y niveles de la cooperación para el desarrollo. La EAE no sustituye las herramientas tradicionales de evaluación de impactos en proyectos, sino que las complementa.

Cómo posicionar la EAE en la jerarquía de toma de decisiones

Existe una jerarquía de niveles en la toma de decisiones, que comprende proyectos, programas, planes y políticas. Lógicamente, las políticas les dan forma a los planes, programas y proyectos subsiguientes que ponen en práctica estas políticas. Las políticas están en la cima de la jerarquía de toma de decisiones. A medida que uno desciende por la jerarquía, de políticas a proyectos, cambia la naturaleza de las decisiones a tomarse, como también cambia la naturaleza de la evaluación ambiental requerida. La evaluación en el nivel de políticas tiende a tratar con propuestas más flexibles y un abani­co más amplio de escenarios. La evaluación en el nivel de proyectos habitualmente tiene especificaciones bien definidas y prescritas.

Figura: La EAE “Upstreaming”, o como hacer valer en momentos más tempranos de la jerarquía de la toma de decisiones, las consideraciones ambientales


Las políticas, planes y programas (PPP) son más ‘estratégicos’, pues definen la dirección o enfoque general que debe seguirse para lograr los objetivos amplios. La EAE se aplica en estos niveles más estratégicos. La Evaluación del Impacto Ambiental (EIA) se usa en los proyectos que realizan tangiblemente los PPP.

Cómo evolucionó la EAE para poder confrontar los niveles estratégicos de la toma de decisiones
La EIA ha sido una herramienta de éxito comprobado en el curso de los últimos 35 años, y tiene una buena trayectoria en la evaluación de los riesgos y oportunidades ambientales de las propuestas de proyectos, y en mejorar la calidad de los resultados. Sin embargo, se ha reconocido la necesidad de un proceso de evaluación similar en el nivel estratégico de la toma de decisiones. Dejar la evaluación ambiental hasta la etapa de proyecto limita se­veramente las oportunidades de identificar las opciones estratégicas que podrían llevar a resultados más sostenibles y reducir los riesgos para la base de recursos ambientales, que constituye el fundamento del crecimiento y el desarrollo. Mientras que la EIA tuvo éxito en integrar las consideraciones ambientales en los proyectos de desarrollo, la práctica de la EIA sigue presentándoles dificultades a muchos países en desarrollo.
La evaluación de proyectos invariablemente ocurre en un entorno predeterminado de políticas. Por ejemplo, la EIA para una nueva planta de generación de energía basada en combustibles fósiles, es poco probable que considere otras posibilidades de generación de energía. Las EIA para proyectos, las prepara usualmente el proponente del proyecto, que tiene un interés preestablecido en la aprobación del proyecto. Así, las alternativas de ge­neración de energía se limitarían a ubicación y tecnología, en el marco de generación fósil. La decisión estratégica ya se tomó: desarrollar recursos energéticos a base de combustibles fósiles, como opción prioritaria — y es probable que la decisión se tomara sin atención ri­gurosa a las consideraciones ambientales. En el mejor de los casos, una EIA describirá una opción “sin proyecto”. Esto con fre­cuencia servirá sólo para motivar la propuesta, más que brindarle consideración adecuada al abanico completo de opciones. Los elementos principales del proyecto se dan por sen­tados. La EAE en cambio, mira las opciones en las etapas anteriores a la dimensión de los PPP, con lo que puede contemplar un abanico mucho más rico de opciones de desarrollo. De esta manera, la EAEi influencia directamente la dimensión de las políticas, de preferen­cia en sus etapas formativas, y acrecienta la probabilidad de crear resultados de desarrollo sostenible y riesgos ambientales reducidos. La aplicación práctica de la EIA ha llevado a la aparición de dos enfoques de evaluación derivados: la Evaluación del Impacto Social y la Evaluación del Impacto Acumulativo:

La Evaluación del Impacto Social (EIS). El énfasis de las primeras EIS fue en los aspectos biofísicos (en años más recientes, la práctica de la EIS ha interpretado al medioambiente de manera más holística). Como resultado, la EIS surgió como técnica para atender explícitamente las dimensiones sociales en la evaluación de proyectos. Se ha usado como enfoque independiente, o en una aplicación más in­tegrada como la Evaluación de Impacto Ambiental y Social. Esto reviste particular importancia en la cooperación para el desarrollo, en donde se han articulado bien las interrelaciones entre pobreza/desarrollo y medioambiente.
La Evaluación del Impacto Acumulativo (EIAc). La EIA de una propuesta de pro­yecto específica puede fallar en considerar sus potenciales impactos agregados, in­crementales y sinérgicos con otros proyectos, en un programa de desarrollo que cubra un área completa. La EIAc es un subconjunto de la EAE, en desarrollo, que evolucionó para captar estas implicaciones más amplias en la evaluación de pro­yectos. Implicaciones capaces de cambiar las conclusiones de una evaluación de proyecto individual. Un proyecto al que se le atribuyen pocos o insignificantes im­pactos —considerado aisladamente— puede resultar con impactos potenciales de gran relevancia considerado como parte de un conjunto de desarrollo más complejo. La EIAc representa entonces un desplazamiento hacia arriba en la jerarquía de toma de decisiones, aunque en el nivel de programa/plan, y no de políticas.
Es importante anotar que la EAE no sustituye a la EIA, la EISo la EIAc, sino que las complementa. Son todas partes integrales de una “caja de herramientas” completa para evaluar el medioambiente. Esto tiene implicaciones importantes en los países en desa­rrollo, en donde los sistemas de EIA y EIS pueden estar aún en proceso de establecerse. La aplicación de la EAE no debe distraer ni complicar este proceso. Con frecuencia, los países en desarrollo se ven limitados por la falta de recursos, para hacer las EIA para proyectos. La EAE puede, de hecho, ayudar a acelerar los procedimientos de la EIA y simplificar su alcan­ce (y controlar su costo), al asegurar que las propuestas para proyectos se ubiquen dentro de un marco de políticas, previamente analizadas en el aspecto ambiental. Este proceso de evaluación de “nivel más alto”, puede considerar y acordar la estrategia más consecuente para mejorar los resultados de desarrollo y reducir los impactos negativos.

La EAE: una familia de enfoques que usa una variedad de herramientas

Los factores legales, de procedimiento, institucionales y políticos en las diferentes cir­cunstancias y países, generalmente definirán la manera en que se defina y aplique la EAE. La disponibilidad de los datos, el nivel de definición de los PPP, el conocimiento de los im­pactos directos e indirectos, y el marco temporal disponible para la EAE, también ayudarán a definir el enfoque adoptado y las herramientas por usarse
Cuadro de texto: Algunos ejemplos de herramientas que podrían usarse en la EAE

• Herramientas para asegurar la participación plena de los interesados  
• Herramientas para predecir efectos ambientales y socioeconómicos 
• Herramientas para analizar y comparar opciones 
 









Como consecuencia, la EAE puede aplicarse de diversas maneras, conforme a las nece­sidades particulares. Es decir, algunas EAE:
       Son procesos "independientes" que corren paralelamente a los procesos de planifi­cación central, mientras otras evaluaciones se integran en los procesos de planifica­ción, de políticas/toma de decisiones.
       Pueden concentrarse en los impactos ambientales, mientras que otras integran todas las tres dimensiones de la sostenibilidad: el medio ambiente, lo social y lo económico.
       Pueden aplicarse para evaluar un PPP existente, o uno que esté por revisarse para comprobar sus consecuencias ambientales. Puede suministrar información que sirva para desarrollar un PPP — apoyando, facilitando y mejorando su desarrollo (o revisión) para que integre efectivamente las dimensiones ambientales.
       Puede hacer participar a una gama amplia de interesados, o limitarse a los analistas expertos de políticas.
       Puede hacerse en un marco temporal corto, o en un periodo largo.
       Puede consistir de un análisis rápido, mientras que otras pueden requerir un análi­sis detallado.
       Puede ser una actividad finita, basada en resultados (por ejemplo, un informe), o ser un proceso más continuo que se integra en la toma de decisiones, concentrado en resultados, y que fortalece la capacidad institucional.

Además, las diferentes instituciones utilizan su propia terminología para interpretar la EAE. Con frecuencia, a los enfoques de la EAE  e les dan designaciones diferentes, es­pecíficas a las instituciones, como por ejemplo, estimación de sostenibilidad, evaluación integrada, evaluación estratégica de impactos, etc. Con una variedad tan amplia de definiciones e interpretaciones de la EAE, y aceptada la necesidad de seleccionar un enfoque de la EAE y unas herramientas asociadas que se adapten al contexto particular de las decisiones por tomarse, sería inapropiado sugerir una definición rigurosa y aplicable de manera universal de la EAE. La definición flexible de la EAE, referida en el comienzo de este capítulo, es consistente con el abanico de enfoques para la EAE aplicado actualmente en la práctica, y nos ofrece un término genérico para una familia de enfoques. Puede dársele a la EAE una definición más precisa, dependiendo de los principios y criterios de procedimiento que emplee (véase Capítulo 4), y de la naturaleza de su aplicación. De manera similar, no hay una manera única de abordar a la EAE, una receta en mano. La diversidad de aplicaciones refleja la necesidad de adaptar el concepto a la necesidad que se intenta solventar, y a las circunstancias en las que se aplica la SEA. Por todos estos motivos, este documento proporciona una guía de orientación, más que unas pautas detalla­das sobre cómo se realiza una EAE.

La EAE: un continuum de aplicaciones

Para acomodarla a diferentes enfoques, la EAE se aplica en diversos puntos de un con­tinuum

Figura: El valor de la EAE en la Cooperación al Desarrollo
En un extremo del continuum, el foco principal reside en la integración ambiental. Se caracteriza por el objetivo prioritario de colocar las consideraciones ambientales en el cen­tro de la atención (mainstreaming) y ver cómo se comportaron en momentos anteriores (upstreaming), para integrar todo esto en la toma de decisiones estratégica, en las etapas más tempranas de los procesos de planificación. Ésta sería la prioridad al desarrollar o evaluar los PPP de carácter ante todo social y/o económico, pero cuyo éxito se vería con­siderablemente perjudicado si faltara la consideración de las limitantes y oportunidades ambientales. La primera generación de Estrategias de Reducción de Pobreza nos proporcio­na un ejemplo de esto. El enfoque usual que se adopta es el de una EAE independiente.

En el otro extremo del continuum, la concentración cae sobre una evaluación integrada de los factores ambientales, sociales y económicos, y a veces incluye factores más amplios como las dimensiones de las instituciones y la gobernanza. Esto es particularmente rele­vante en los países en desarrollo, en donde el medioambiente cobra un significado que supera los aspectos biofísicos, y se relaciona más estrechamente con la calidad de vida y el crecimiento. Este enfoque se llama a veces estimación/evaluación de sostenibilidad. En esta situación, es más usual que los principios de la EAE se incorporen en el análisis de políticas (al examinar los procesos de un gobierno en gestión, toma de decisio­nes y planificación), más que aplicarla por medio de un proceso separado. Los dos enfoques difieren sólo en el énfasis, pero implican una progresión por fases ha­cia una mayor complejidad, equilibrio e integración. La experiencia actual viene dominada por el enfoque de la integración ambiental. La aplicación de un enfoque más holístico, integrado, con frecuencia resulta limitado por barreras institucionales. El uso del modelo del continuum no implica que un enfoque específico sea superior o inferior, ni que los enfoques sean completamente excluyentes. El enfoque más apropiado a la EAE dependerá de las circunstancias particulares a afrontar. Por esto, el punto del continuum en donde se posicione el enfoque de EAE variará. El peor resultado sería fallar en integrar el medio ambiente en la toma de decisiones estratégicas, o fallar en considerar los nexos entre los «pilares» de la sostenibilidad, y así correr el riesgo de una falla en las políticas, o de perder oportunidades, desperdiciar recursos e inclusive, no anticipar resultados negativos. Además de utilizar el modelo del continuum para describir la progresión hacia la eva­luación integrada, cada vez más se enfatiza la necesidad de que la EAE esté más «centrada en las instituciones» u «orientada hacia la decisión» y concentrada en las etapas más tem­pranas de la formulación de PPP. Esto reviste particular importancia en el caso de una EAE de nivel de Políticas. Habida cuenta del énfasis creciente en los resultados del desarrollo, resulta cada vez más importante desarrollar (con el tiempo) la capacidad institucional de implementar los procesos de participación y análisis encapsulados en la EAE, para influenciar una mejor toma decisiones. Hay un creciente número de ejemplos de la institucionalización de los procesos de la EAE. En Ghana, por ejemplo, una EAE de la Estrategia de Reducción de Pobre­za evolucionó de ser una EAE«basada en resultados» hacia una EAE de proceso continuo

La relación de la EAE con otros enfoques de estimación de políticas y herramientas de soporte

La EAE necesita reconocer, vincularse con, y si es posible reforzar otros enfoques de estimación de políticas, utilizados para darles forma a las políticas y los programas de desarrollo. Esto ayudará a asegurar que no se desestimen las consideraciones ambientales, y que la EAE ayude a garantizar la sostenibilidad de sus resultados. Tres ejemplos de otros enfoques se consideran aquí: el análisis de pobreza e impacto so­cial (APIS); la evaluación conflicto/post-conflicto de desastres, y la herramienta diagnóstica de análisis del medio ambiente de un país (AAP). Mayor información sobre el APIS y una serie de otros enfoques con los que la EAE debe relacionarse

El análisis de pobreza e impacto social (APIS)

El APIS examina el impacto distributivo de las reformas de políticas sobre el bienestar personal o social de diferentes grupos de interesados, y juega un papel importante en la elaboración e implementación de las estrategias de reducción de pobreza en los países en desarrollo. Evolucionó a partir de la conciencia de la necesidad de comprender mejor las im­plicaciones de las políticas que recomendaron y las condiciones que requirieron el FMI y el Banco Mundial en sus programas de préstamos. El Banco Mundial se ha comprometido espe­cíficamente (Directiva Operativa 8.60) sobre cuando deben iniciarse los APIS. Hasta ahora, la práctica ha tenido por resultado unos APIS de due diligence, liderados por los prestamistas, con el objetivo de verificar hasta qué punto los DERP tuvieron impactos en reducir la pobreza. a conciencia de los beneficios de los APIS, y de la necesidad de que éstos se integren en el proceso de toma de decisiones de los países receptores, está llevando a una compren­sión mucho más amplia de los APIS concentrados en la formulación de políticas basadas en datos (evidence-based), que favorezcan a los pobres y sean incluyentes. En algunos casos actuales (por ejemplo, en los Balcanes), el Banco Mundial está estudiando los nexos entre gestión ambiental y pobreza, como parte del APIS. El APIS se ha concentrado casi exclusivamente en el análisis económico, social, político e institucional. Inicialmente, las consideraciones ambientales se dejaron de lado para per­mitir la integración de los otros métodos y herramientas. Muchas de estas herramientas se usan ahora en la EAE, o es probable que sean relevantes a medida que la EAE se vuelva más holística. Estas herramientas están ahora bien documentadas, y hay cada vez más ejemplos de buenas prácticas que podemos aprovechar.1 Aunque ha habido un buen avan­ce, tenemos que encarar el temario del medio ambiente más enérgicamente, para asegurar la sostenibilidad a más largo plazo de las intervenciones propuestas. El avance en integrar la EAE y el APIS ayudará a tener una forma de evaluación de impactos más orientada a la sostenibilidad.

Evaluación de conflictos, postconflictos y de ayuda a los siniestrados

Las agencias de desarrollo se están concentrando cada vez más en los países en don­de la mala gobernanza está llevando a un mayor riesgo de conflictos que socavarán los esfuerzos de desarrollo —conocidos a veces como estados frágiles. Se están fijando tanto en estrategias preventivas como en el apoyo para las situaciones de post-conflicto, para restablecer los fundamentos del desarrollo sostenible. Se están desarrollando herramientas para evaluar sistemáticamente los riesgos rela­cionados con conflictos, a partir de diferentes factores, y darle forma al desarrollo en los estados frágiles o aquellos en recuperación de un conflicto violento. Existen motivos cla­ros para integrar las preocupaciones ambientales cuando se usen estas herramientas, en particular porque el estrés ambiental puede contribuir al conflicto y también dificulta las intervenciones efectivas de desarrollo post-conflicto. La evaluación estratégica de conflictos (EEC) se desarrolló para ayudar a analizar el conflicto, evaluar los riesgos relacionados con conflictos asociados con el desarrollo o la asistencia humanitaria, y desarrollar opciones para unas políticas y programas más sen­sibles frente al conflicto. Se trata de un ejercicio único con tres componentes: análisis de conflicto, análisis de respuestas de donantes y análisis de estrategias y opciones. El enfoque de los Factores que Impulsan el Cambio (FIC) ayuda a entender la dinámica del cambio y de reducción de pobreza en los países en desarrollo. Se concentra en los fac­tores subyacentes y de más largo plazo que afectan el clima de una reforma, y en aquellos que afectan más directamente los incentivos y la capacidad para un cambio a favor de los pobres. Los estudios sobre los Factores que Impulsan el Cambio están empezando a influenciar la política de los donantes y a poner en relieve los problemas políticos e insti­tucionales en el diseño de los programas en todos los sectores. Es importante reconocer los nexos entre el estrés ambiental y el conflicto, como parte del enfoque de la EEC, y también los FIC vinculados con el acceso a los recursos naturales o la dependencia de los recursos naturales como fuente de financiación pública. Ha habido una significativa información sobre cómo el estrés ambiental puede contribuir a las pre­condiciones del conflicto. Esto da un marco para la integración de la EAE con la evaluación de conflictos.  La finalidad de una EAE en situaciones afectadas por conflictos o en post-desastres, debería ser la de ayudar a prevenir que los recursos naturales se vuelvan fuente de con­flicto. El proceso de la EAE debe diseñarse para asegurar que un bando no quede favore­cido sobre otro, pues esto exacerbaría las divisiones. Debe tener la finalidad de fortalecer o restaurar la posibilidad de que la gente se gane la vida con base en los recursos natu­rales en entornos de escasez de recursos, y reducir las oportunidades de que el comercio basado en recursos naturales alimente las economías de guerra. El proceso de EAE no debe poner en peligro las iniciativas en curso para construir la paz. Puede constituir una oportunidad relativamente segura para reunir a las partes en disputa alrededor de una preocupación común con relativamente baja visibilidad (el medio ambiente), y contribuir así a construir la paz. El proceso de EAE no es diferente en las circunstancias post-conflicto, sólo que existe la necesidad de 1) hacer que una mayor sensibilidad respecto a la participación se vuelva parte integral del proceso, notablemente para evitar poner en riesgo a los participantes, y 2) concentrar particularmente la atención en los factores que impulsan el conflicto, con frecuencia la competencia por recursos naturales limitados o en disminución.

Del mismo modo, la EAE puede aplicarse a la asistencia para el desarrollo dirigida a los países en recuperación de desastres naturales mayores. En las situaciones post-desastre, la finalidad de la EAE es ayudar a prevenir en donde sea posible desastre adicionales, o iden­tificar las medidas de adaptación para mitigar el impacto de desastres potenciales futuros. Esto cubre desde la integración de las prioridades de gestión ambiental en la estrategia general de auxilio para el desastre, hasta la incorporación de la EAE en una gestión más detallada de los riesgos ambientales, aplicada a los esfuerzos de auxilio inmediatos y en curso para el desastre.

Cómo llegar a una buena práctica en la en la EAE principios y procesos

Para tener influencia y ayudar a mejorar la formulación de políticas, una EAE debe:

o    Establecer objetivos claros.
o    Integrarse con las estructuras existentes de formulación de políticas y planificación.
o    Ser flexible, iteractiva y personalizada de acuerdo al contexto.
o    Analizar los efectos y riesgos potenciales de los PPP propuestos, y sus alternativas, en el contexto de un marco de objetivos, principios y criterios de sostenibilidad.
o    Ofrecer una justificación explícita para la selección de las opciones preferidas, y para la aceptación de los intercambios compensados (trade-offs) significativos.
o    Identificar oportunidades y limitantes ambientales, y referentes a otros factores.
o    Ocuparse de los nexos y los intercambios compensados entre las consideraciones ambientales, sociales y económicas.
o    Volver partícipes activos a los interesados clave y llevar al público a participar acti­vamente.
o    Incluir un sistema para asegurar la calidad, que sea efectivo y de preferencia inde­pendiente.
o    Ser transparente en todo el proceso y comunicar los resultados.
o    Ser costo-efectiva.
o    Instar a que se hagan revisiones formales del proceso de la EAE después de comple­tarla, y hacer un monitoreo de los resultados de PPP.
o    Construir capacidad tanto para emprender como para usar la EAE.

·       Para diseñar enfoques efectivos de la EAE, los practicantes tienen que estar conscien­tes de los siguientes puntos:

o    La planificación estratégica no es linear, sino que es un proceso en complejo vaivén, influenciado por grupos de interesados con intereses en conflicto, y con agendas diferentes; por esto, es importante buscar ‘ventanas de oportunidad' para iniciar la EAE durante los ciclos del proceso de toma de decisiones.
o    Las relaciones entre las opciones alternas y los efectos ambientales, frecuentemente son indirectas; así, deben enmarcarse en términos relevantes para todos los interesados (por ejemplo, los políticos, las agencias gubernamentales y los grupos de presión). Una manera de hacer esto es relacionar los efectos ambientales con sus prioridades específicas en materia de políticas.
o    Los problemas estratégicos no pueden abordarse por medio de un análisis que se hace una sola vez; requieren un enfoque que se adapte y sea sostenido, a medida que las estrategias y la formulación de políticas se vayan configurando e implementando.
o    El valor de la EAE en la planificación estratégica depende en gran parte de que las autoridades responsables tengan la capacidad de mantener el proceso y actuar de acuerdo con los resultados.

Etapas y pasos para realizar la EAE a niveles de plan y programa


Muchos países y agencias han desarrollado guías y procedimientos para la EAE. Hasta ahora, éstos van dirigidos principalmente a fortalecer el desarrollo de los planes y progra­mas, y se basan en una adaptación de los pasos característicos para la EIA. La experiencia práctica con estos enfoques sugiere que una EAE de buenas prácticas debe incluir cuatro etapas.  Cada etapa puede subdividirse entonces en pasos/tareas (indicados por las flechas en el texto). Sin embargo éstos no necesitan ejecutarse en secuencia.


Figura: Etapas básicas en la EAE


(3)    Bibliografía:
·       La Evaluación Ambiental Estratégica (EAE), Una guía para buenas practicas en la cooperación internacional para el desarrollo, Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Estados Unidos / 2007.


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1 comentarios:

  1. Hola amigo! Mi gustó mucho tu blog, podrías fornecer la fuente de este ensayo? Me gustaria utilizada en mi tesis doctoral. Mi correo electronico es paty.gondim@hotmail.com. Gracias por su atención. Un saludo cordial.

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