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“Ficha Técnica” Instrumento 8: La
Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) como instrumento de viabilidad
ambiental.
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(1) Fase del proceso Metodológico donde se propone la
utilización del instrumento metodológico:
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· Fase 1, 2, 3, 4, 5
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(2) Descripción general del instrumento metodológico:
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La “Evaluación Ambiental Estratégica” (EAE),
se refiere a una gama de “enfoques analíticos y participativos que buscan integrar
las consideraciones ambientales en los planes, políticas y programas, y
evaluar las interconexiones con las consideraciones económicas y sociales”.
La EAE puede describirse como una familia de enfoques que utiliza una
variedad de herramientas, en lugar de un único enfoque, fijo y que prescribe.
Una buena EAE se adapta y configura de acuerdo al contexto en que se apliqué.
Puede pensarse como un continuum de creciente integración: en un extremo del
continuum, el fin principal es integrar el medioambiente junto con las
preocupaciones económicas y sociales—en la toma estratégica de decisiones; en
el otro extremo, el énfasis recae sobre la plena integración de los factores
ambientales, sociales y económicos en una evaluación “holística” de la
sostenibilidad. La EAE se aplica en las más tempranas etapas del proceso de
toma de decisiones, tanto para ayudar a formular las políticas, planes y
programas, como para evaluar la potencial efectividad y sostenibilidad de los
mismos. Esto diferencia a la EAE de las herramientas de evaluación más
tradicionales, tales como la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), con un
historial comprobado en la identificación de las amenazas y oportunidades
ambientales de proyectos específicos, pero que se aplican menos fácilmente a
políticas, planes y programas. La EAE no sustituye, sino que complementa, a
la EIA y a los demás enfoques y herramientas de evaluación.
Beneficios de usar la
Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) en la planificación territorial
La aplicación de la EAE a la cooperación para
el desarrollo tiene beneficios tanto para los procesos de toma de decisiones,
como para los resultados en el marco del desarrollo. Aporta aspectos clave
ambientales para apoyar una toma de decisiones más consistente e identificar
nuevas oportunidades, ya que insta a un examen sistemático y completo de las
opciones de desarrollo. La EAE ayuda a asegurar que la gestión racional de
los recursos naturales y el medioambiente, sea un fundamento para el
crecimiento económico sostenible, que a su vez apuntala la estabilidad
política. La EAE puede también ayudar a estimular la participación de los
actores de la sociedad civil de manera que se mejore la gobernanza, se
facilite la gestión transfronteriza de los recursos ambientales compartidos,
y se contribuya a prevenir conflictos.
Hacia las buenas practicas
en la EAE
La EAE es
un proceso continuo, iterativo y de adaptación, que se concentra en fortalecer
las instituciones y la gobernanza. No es un sistema aislado, ni un enfoque
simple, lineal y técnico. Por el contrario, fortalece el sistema
institucional de los países, y refuerza su efectividad, al evaluar y
construir capacidades para las instituciones y los sistemas de gestión
ambiental. Cuando la EAE se aplica a planes y programas, puede usarse un
enfoque estructurado para integrar las consideraciones ambientales. Las
etapas clave para hacer una EAE en el nivel de planes o programas incluyen:
analizar el contexto, hacer el análisis necesario con los interesados
implicados; informar sobre la toma de decisiones, e influenciar en su proceso
y hacer monitoreo y evaluación. La EAE, aplicada a nivel de las políticas,
requiere particular concentración en el contexto político, institucional y de
gobernanza que subyace bajo los procesos de toma de decisiones.
La aplicación EAE en la
cooperación para el desarrollo
El desplazamiento del énfasis en proyectos
de desarrollo hacia el apoyo a programas y políticas, ha creado un
número de puntos de ingreso particulares para la aplicación de la EAE. Esta
guía esboza los beneficios de usar la EAE en un abanico de circunstancias
diferentes, y fija 12 “puntos de ingreso” clave para la aplicación efectiva
de la EAE a la cooperación para el
desarrollo. Además, señala las preguntas clave a considerar para cada uno de
estos puntos, y unas listas de control específicas para cada pregunta, junto
con ejemplos de caso ilustrativos. Los puntos de ingreso para la EAE pueden
agruparse así:
1. Procesos estratégicos de planificación
liderados por un país en desarrollo: Estos
incluyen las estrategias, programas y planes más generales; las reformas de
las políticas nacionales y los programas de apoyo para el presupuesto; las políticas,
los planes y programas sectoriales; los planes y programas de inversión en
infraestructura; los planes y programas nacionales y sub-nacionales de
ordenamiento territorial, y los planes y programas transnacionales.
2. Los
procesos propios de las agencias de desarrollo: Estos
incluyen las estrategias y planes de asistencia de los países donantes; los
acuerdos de asociación con otras agencias donantes, las políticas
sectoriales específicas de los donantes, y los recursos financieros (facilities)
y programas de apoyo para la infraestructura, públicos-privados y apoyados
por donantes.
3. Otras circunstancias relacionadas: Éstas
incluyen las Comisiones de Revisión independientes y los grandes proyectos y
planes privados.
Como evaluar la “Evaluación
Ambiental Estratégica”
El
resultado clave de una EAE es un proceso con resultados en el desarrollo; no
se trata de un producto. El control de calidad considera la buena ejecución
de los procedimientos. Sin embargo, a largo plazo, obtener los resultados de
desarrollo y a la vez asegurar el mantenimiento de la sostenibilidad
ambiental, será el indicador clave del éxito. Al revisar los procesos de la
EAE, las preguntas clave conciernen: la calidad de la información, el nivel
de participación de los interesados, los objetivos definidos para la EAE, la
evaluación de impactos ambientales, las actividades de seguimiento previstas
y las limitaciones. Las preguntas clave para ayudar a los evaluadores a
concentrar su atención en los resultados de desarrollo de una EAE se
relacionan con: la exactitud de las hipótesis formuladas en el curso de la
EAE; su influencia sobre el proceso PPP, el proceso de implementación, las
metas de desarrollo y la rendición de cuentas (accountability); y el
resultado de las actividades de construcción de capacidad.
Cómo
desarrollar la capacidad de usar la EAE de manera efectiva
Las
experiencias de aplicar la EAE han llevado una y otra vez a subrayar dos
importantes carencias: la falta de conciencia sobre el valor y la
importancia de la EAE; y cuando su valor sí se aprecia, la falta de
conocimientos sobre cómo implementar la EAE. Es posible confrontar estos
retos significativamente desarrollando capacidad para la EAE, tanto en las
agencias para el desarrollo como en los países socios. Para el desarrollo de
capacidad en los países socios, el primer paso es hacer una evaluación de
necesidades de capacidad. El apoyo incluye actividades como capacitación técnica,
talleres para elevar la concienciación, apoyo para la institucionalización
del proceso de la EAE y sus sistemas de evaluación, y creación de redes (networking)
para compartir las experiencias. El desarrollo de capacidad en las
organizaciones donantes puede incluir actividades de capacitación sobre
pautas y apoyo para la EAE, así como revisiones y evaluaciones sistemáticas.
Nuevos
enfoques frente a la cooperación para el desarrollo
La manera de dar asistencia internacional para
el desarrollo está cambiando. La finalidad es hacer que la ayuda se vuelva
más efectiva en apoyar el avance hacia las Metas de Desarrollo del Milenio
(MDM) y acabar con las necesidades de los pobres. Esto supone un cambio hacia
las intervenciones estratégicas, en línea con el Plan Johannesburgo de Implementación.
Cada vez más, las agencias de cooperación para el desarrollo orientan su
apoyo hacia políticas, planes y programas (PPP). Esto incluye, en particular,
apoyar marcos más generales y completos de desarrollo, tales como las
“estrategias de reducción de pobreza”, que el país en desarrollo asociado mismo
formula y dirige, y que se implementan por medio de los sistemas y las
instituciones nacionales.
La EAE cumple con el reto de una mayor cooperación para el desarrollo estratégico
Las
agencias de desarrollo tienen años de experiencia en usar la evaluación del
impacto ambiental (EIA) para integrar las preocupaciones ambientales en los
proyectos que apoyan. Sin embargo, comparado con los proyectos, las
intervenciones de nivel estratégico, notablemente a escala de políticas,
acaban influenciadas mucho más por factores políticos que por criterios
técnicos. Es más, con frecuencia los efectos ambientales asociados a las
reformas de políticas son indirectos, ocurren gradualmente a largo plazo y
son difíciles de evaluar con precisión. Aunque sigan siendo muy valiosos y
relevantes a nivel proyecto, los procedimientos, métodos y técnicas
establecidas en la EIA tienen sólo aplicación limitada en el nivel de
políticas, planes y programas.
Por estos y
otros motivos, el desplazamiento hacia nuevos instrumentos en la cooperación
para el desarrollo —tales como el apoyo directo al presupuesto, la reforma de
políticas y los programas que abarcan a todo un sector— ha creado la
necesidad de contar con diferentes enfoques de evaluación ambiental. La
Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) responde a estas necesidades, pues
ofrece un abanico de “enfoques analíticos y participativos que apuntan a
integrar las consideraciones ambientales en las políticas, planes y
programas, y evaluar el complejo de nexos con las consideraciones económicas
y sociales”. Además, permite integrar las consideraciones ambientales
—conjuntamente con los aspectos sociales y económicos— en la toma de
decisiones estratégicas, en todas las etapas y niveles de la cooperación para
el desarrollo. La EAE no sustituye las herramientas tradicionales de
evaluación de impactos en proyectos, sino que las complementa.
Cómo posicionar la EAE en la jerarquía de toma de decisiones
Existe una jerarquía de niveles en la toma de
decisiones, que comprende proyectos, programas, planes y políticas.
Lógicamente, las políticas les dan forma a los planes, programas y proyectos
subsiguientes que ponen en práctica estas políticas. Las políticas están en
la cima de la jerarquía de toma de decisiones. A medida que uno desciende por
la jerarquía, de políticas a proyectos, cambia la naturaleza de las
decisiones a tomarse, como también cambia la naturaleza de la evaluación
ambiental requerida. La evaluación en el nivel de políticas tiende a tratar
con propuestas más flexibles y un abanico más amplio de escenarios. La
evaluación en el nivel de proyectos habitualmente tiene especificaciones bien
definidas y prescritas.
Figura: La EAE “Upstreaming”, o como hacer
valer en momentos más tempranos de la jerarquía de la toma de
decisiones, las consideraciones ambientales
![]()
Las políticas, planes y programas (PPP) son
más ‘estratégicos’, pues definen la dirección o enfoque general que debe
seguirse para lograr los objetivos amplios. La EAE se aplica en estos niveles
más estratégicos. La Evaluación del Impacto Ambiental (EIA) se usa en los
proyectos que realizan tangiblemente los PPP.
Cómo evolucionó la EAE para poder confrontar los niveles estratégicos de la toma de decisiones
La EIA ha
sido una herramienta de éxito comprobado en el curso de los últimos 35 años,
y tiene una buena trayectoria en la evaluación de los riesgos y oportunidades
ambientales de las propuestas de proyectos, y en mejorar la calidad de los
resultados. Sin embargo, se ha reconocido la necesidad de un proceso de evaluación
similar en el nivel estratégico de la toma de decisiones. Dejar la evaluación
ambiental hasta la etapa de proyecto limita severamente las oportunidades de
identificar las opciones estratégicas que podrían llevar a resultados más
sostenibles y reducir los riesgos para la base de recursos ambientales, que
constituye el fundamento del crecimiento y el desarrollo. Mientras que la EIA
tuvo éxito en integrar las consideraciones ambientales en los proyectos de
desarrollo, la práctica de la EIA sigue presentándoles dificultades a muchos
países en desarrollo.
La
evaluación de proyectos invariablemente ocurre en un entorno predeterminado
de políticas. Por ejemplo, la EIA para una nueva planta de generación de
energía basada en combustibles fósiles, es poco probable que considere otras
posibilidades de generación de energía. Las EIA para proyectos, las prepara
usualmente el proponente del proyecto, que tiene un interés preestablecido en
la aprobación del proyecto. Así, las alternativas de generación de energía
se limitarían a ubicación y tecnología, en el marco de generación fósil. La
decisión estratégica ya se tomó: desarrollar recursos energéticos a base de
combustibles fósiles, como opción prioritaria — y es probable que la decisión
se tomara sin atención rigurosa a las consideraciones ambientales. En el
mejor de los casos, una EIA describirá una opción “sin proyecto”. Esto con
frecuencia servirá sólo para motivar la propuesta, más que brindarle
consideración adecuada al abanico completo de opciones. Los elementos
principales del proyecto se dan por sentados. La EAE en cambio, mira las
opciones en las etapas anteriores a la dimensión de los PPP, con lo que puede
contemplar un abanico mucho más rico de opciones de desarrollo. De esta
manera, la EAEi influencia directamente la dimensión de las políticas, de
preferencia en sus etapas formativas, y acrecienta la probabilidad de crear
resultados de desarrollo sostenible y riesgos ambientales reducidos. La
aplicación práctica de la EIA ha llevado a la aparición de dos enfoques de
evaluación derivados: la Evaluación del Impacto Social y la Evaluación del
Impacto Acumulativo:
• La Evaluación del Impacto Social (EIS). El énfasis de las
primeras EIS fue en los aspectos biofísicos (en años más recientes, la
práctica de la EIS ha interpretado al medioambiente de manera más holística).
Como resultado, la EIS surgió como técnica para atender explícitamente las
dimensiones sociales en la evaluación de proyectos. Se ha usado como enfoque
independiente, o en una aplicación más integrada como la Evaluación de
Impacto Ambiental y Social. Esto reviste particular importancia en la
cooperación para el desarrollo, en donde se han articulado bien las
interrelaciones entre pobreza/desarrollo y medioambiente.
• La
Evaluación del Impacto Acumulativo (EIAc). La EIA de una propuesta de proyecto
específica puede fallar en considerar sus potenciales impactos agregados, incrementales
y sinérgicos con otros proyectos, en un programa de desarrollo que cubra un
área completa. La EIAc es un subconjunto de la EAE, en desarrollo, que
evolucionó para captar estas implicaciones más amplias en la evaluación de
proyectos. Implicaciones capaces de cambiar las conclusiones de una
evaluación de proyecto individual. Un proyecto al que se le atribuyen pocos o
insignificantes impactos —considerado aisladamente— puede resultar con
impactos potenciales de gran relevancia considerado como parte de un conjunto
de desarrollo más complejo. La EIAc representa entonces un desplazamiento
hacia arriba en la jerarquía de toma de decisiones, aunque en el nivel de
programa/plan, y no de políticas.
Es
importante anotar que la EAE no sustituye a la EIA, la EISo la EIAc, sino que
las complementa. Son todas partes integrales de una “caja de herramientas”
completa para evaluar el medioambiente. Esto tiene implicaciones importantes
en los países en desarrollo, en donde los sistemas de EIA y EIS pueden estar
aún en proceso de establecerse. La aplicación de la EAE no debe distraer ni
complicar este proceso. Con frecuencia, los países en desarrollo se ven
limitados por la falta de recursos, para hacer las EIA para proyectos. La EAE
puede, de hecho, ayudar a acelerar los procedimientos de la EIA y simplificar
su alcance (y controlar su costo), al asegurar que las propuestas para
proyectos se ubiquen dentro de un marco de políticas, previamente analizadas
en el aspecto ambiental. Este proceso de evaluación de “nivel más alto”,
puede considerar y acordar la estrategia más consecuente para mejorar los
resultados de desarrollo y reducir los impactos negativos.
La EAE: una familia de enfoques que usa una variedad de herramientas
Los
factores legales, de procedimiento, institucionales y políticos en las
diferentes circunstancias y países, generalmente definirán la manera en que
se defina y aplique la EAE. La disponibilidad de los datos, el nivel de
definición de los PPP, el conocimiento de los impactos directos e
indirectos, y el marco temporal disponible para la EAE, también ayudarán a
definir el enfoque adoptado y las herramientas por usarse
![]()
Como
consecuencia, la EAE puede aplicarse de diversas maneras, conforme a las necesidades
particulares. Es decir, algunas EAE:
•
Son procesos
"independientes" que corren paralelamente
a los procesos de planificación central, mientras otras evaluaciones
se integran en los procesos
de planificación, de políticas/toma de decisiones.
•
Pueden concentrarse en los
impactos ambientales, mientras que otras integran todas las tres dimensiones
de la sostenibilidad: el medio ambiente, lo social y lo económico.
•
Pueden aplicarse para evaluar un PPP existente, o uno que
esté por revisarse para comprobar sus consecuencias ambientales. Puede suministrar información que sirva para
desarrollar un PPP — apoyando, facilitando y mejorando su desarrollo (o
revisión) para que integre efectivamente las dimensiones ambientales.
•
Puede hacer participar a una gama
amplia de interesados, o limitarse a los analistas expertos de políticas.
•
Puede hacerse en un marco temporal
corto, o en un periodo largo.
•
Puede consistir de un análisis
rápido, mientras que otras pueden requerir un análisis detallado.
•
Puede ser una actividad finita,
basada en resultados (por
ejemplo, un informe), o ser un proceso más continuo que se integra en la toma
de decisiones, concentrado en resultados, y que fortalece la capacidad
institucional.
Además, las
diferentes instituciones utilizan su propia terminología para interpretar la
EAE. Con frecuencia, a los enfoques de la EAE
e les dan designaciones diferentes, específicas a las instituciones,
como por ejemplo, estimación de sostenibilidad, evaluación integrada,
evaluación estratégica de impactos, etc. Con una variedad tan amplia de
definiciones e interpretaciones de la EAE, y aceptada la necesidad de
seleccionar un enfoque de la EAE y unas herramientas asociadas que se adapten
al contexto particular de las decisiones por tomarse, sería inapropiado
sugerir una definición rigurosa y aplicable de manera universal de la EAE. La
definición flexible de la EAE, referida en el comienzo de este capítulo, es
consistente con el abanico de enfoques para la EAE aplicado actualmente en la
práctica, y nos ofrece un término genérico para una familia de enfoques.
Puede dársele a la EAE una definición más precisa, dependiendo de los
principios y criterios de procedimiento que emplee (véase Capítulo 4), y de
la naturaleza de su aplicación. De manera similar, no hay una manera única de
abordar a la EAE, una receta en mano. La diversidad de aplicaciones refleja
la necesidad de adaptar el concepto a la necesidad que se intenta solventar,
y a las circunstancias en las que se aplica la SEA. Por todos estos motivos,
este documento proporciona una guía de orientación, más que unas pautas
detalladas sobre cómo se realiza una EAE.
La EAE: un continuum de aplicaciones
Para acomodarla a diferentes enfoques, la EAE
se aplica en diversos puntos de un continuum
Figura:
El valor de la EAE en la Cooperación
al Desarrollo
![]()
En un
extremo del continuum, el foco principal reside en la integración
ambiental. Se caracteriza por el objetivo prioritario de
colocar las consideraciones ambientales en el centro de la atención (mainstreaming)
y ver cómo se comportaron en momentos anteriores (upstreaming), para
integrar todo esto en la toma de decisiones estratégica, en las etapas más
tempranas de los procesos de planificación. Ésta sería la prioridad al
desarrollar o evaluar los PPP de carácter ante todo social y/o económico,
pero cuyo éxito se vería considerablemente perjudicado si faltara la
consideración de las limitantes y oportunidades ambientales. La primera
generación de Estrategias de Reducción de Pobreza nos proporciona un ejemplo
de esto. El enfoque usual que se adopta es el de una EAE independiente.
En el otro
extremo del continuum, la concentración cae sobre una evaluación
integrada de los factores ambientales, sociales y económicos, y a
veces incluye factores más amplios como las dimensiones de las instituciones
y la gobernanza. Esto es particularmente relevante en los países en
desarrollo, en donde el medioambiente cobra un significado que supera los
aspectos biofísicos, y se relaciona más estrechamente con la calidad de vida
y el crecimiento. Este enfoque se llama a veces estimación/evaluación
de sostenibilidad. En esta situación, es más usual que los
principios de la EAE se incorporen en el análisis de políticas (al examinar
los procesos de un gobierno en gestión, toma de decisiones y planificación),
más que aplicarla por medio de un proceso separado. Los dos enfoques difieren
sólo en el énfasis, pero implican una progresión por fases hacia una mayor
complejidad, equilibrio e integración. La experiencia actual viene dominada
por el enfoque de la integración ambiental. La aplicación de un enfoque más
holístico, integrado, con frecuencia resulta limitado por barreras
institucionales. El uso del modelo del continuum no implica que un enfoque
específico sea superior o inferior, ni que los enfoques sean completamente
excluyentes. El enfoque más apropiado a la EAE dependerá de las
circunstancias particulares a afrontar. Por esto, el punto del continuum en
donde se posicione el enfoque de EAE variará. El peor resultado sería fallar
en integrar el medio ambiente en la toma de decisiones estratégicas, o fallar
en considerar los nexos entre los «pilares» de la sostenibilidad, y así
correr el riesgo de una falla en las políticas, o de perder oportunidades,
desperdiciar recursos e inclusive, no anticipar resultados negativos. Además
de utilizar el modelo del continuum para describir la progresión hacia la evaluación
integrada, cada vez más se enfatiza la necesidad de que la EAE esté más
«centrada en las instituciones» u «orientada hacia la decisión» y concentrada
en las etapas más tempranas de la formulación de PPP. Esto reviste
particular importancia en el caso de una EAE de nivel de Políticas. Habida
cuenta del énfasis creciente en los resultados del desarrollo, resulta cada
vez más importante desarrollar (con el tiempo) la capacidad institucional de
implementar los procesos de participación y análisis encapsulados en la EAE, para
influenciar una mejor toma decisiones. Hay un creciente número de ejemplos de
la institucionalización de los procesos de la EAE. En Ghana, por ejemplo, una
EAE de la Estrategia de Reducción de Pobreza evolucionó de ser una
EAE«basada en resultados» hacia una EAE de proceso continuo
La relación de la EAE con otros enfoques de estimación de políticas y herramientas de soporte
La EAE necesita reconocer, vincularse con, y
si es posible reforzar otros enfoques de estimación de políticas, utilizados
para darles forma a las políticas y los programas de desarrollo. Esto ayudará
a asegurar que no se desestimen las consideraciones ambientales, y que la EAE
ayude a garantizar la sostenibilidad de sus resultados. Tres ejemplos de
otros enfoques se consideran aquí: el análisis de pobreza e impacto social
(APIS); la evaluación conflicto/post-conflicto de desastres, y la herramienta
diagnóstica de análisis del medio ambiente de un país (AAP). Mayor
información sobre el APIS y una serie de otros enfoques con los que la EAE debe
relacionarse
El
análisis de pobreza e impacto social (APIS)
El APIS examina
el impacto distributivo de las reformas de políticas sobre el bienestar
personal o social de diferentes grupos de interesados, y juega un papel
importante en la elaboración e implementación de las estrategias de reducción
de pobreza en los países en desarrollo. Evolucionó a partir de la conciencia
de la necesidad de comprender mejor las implicaciones de las políticas que
recomendaron y las condiciones que requirieron el FMI y el Banco Mundial en
sus programas de préstamos. El Banco Mundial se ha comprometido específicamente
(Directiva Operativa 8.60) sobre cuando deben iniciarse los APIS. Hasta
ahora, la práctica ha tenido por resultado unos APIS de due diligence,
liderados por los prestamistas, con el objetivo de verificar hasta qué punto
los DERP tuvieron impactos en reducir la pobreza. a conciencia de los
beneficios de los APIS, y de la necesidad de que éstos se integren en el
proceso de toma de decisiones de los países receptores, está llevando a una
comprensión mucho más amplia de los APIS concentrados en la formulación de
políticas basadas en datos (evidence-based), que favorezcan a los
pobres y sean incluyentes. En algunos casos actuales (por ejemplo, en los Balcanes),
el Banco Mundial está estudiando los nexos entre gestión ambiental y pobreza,
como parte del APIS. El APIS se ha concentrado casi exclusivamente en el
análisis económico, social, político e institucional. Inicialmente, las
consideraciones ambientales se dejaron de lado para permitir la integración
de los otros métodos y herramientas. Muchas de estas herramientas se usan
ahora en la EAE, o es probable que sean relevantes a medida que la EAE se
vuelva más holística. Estas herramientas están ahora bien documentadas, y hay
cada vez más ejemplos de buenas prácticas que podemos aprovechar.1 Aunque ha
habido un buen avance, tenemos que encarar el temario del medio ambiente más
enérgicamente, para asegurar la sostenibilidad a más largo plazo de las
intervenciones propuestas. El avance en integrar la EAE y el APIS ayudará a
tener una forma de evaluación de impactos más orientada a la sostenibilidad.
Evaluación
de conflictos, postconflictos y de ayuda a los siniestrados
Las
agencias de desarrollo se están concentrando cada vez más en los países en
donde la mala gobernanza está llevando a un mayor riesgo de conflictos que
socavarán los esfuerzos de desarrollo —conocidos a veces como estados
frágiles. Se están fijando tanto en estrategias preventivas como en el apoyo
para las situaciones de post-conflicto, para restablecer los fundamentos del
desarrollo sostenible. Se están desarrollando herramientas para evaluar
sistemáticamente los riesgos relacionados con conflictos, a partir de
diferentes factores, y darle forma al desarrollo en los estados frágiles o
aquellos en recuperación de un conflicto violento. Existen motivos claros
para integrar las preocupaciones ambientales cuando se usen estas
herramientas, en particular porque el estrés ambiental puede contribuir al
conflicto y también dificulta las intervenciones efectivas de desarrollo
post-conflicto. La evaluación estratégica de conflictos (EEC) se desarrolló
para ayudar a analizar el conflicto, evaluar los riesgos relacionados con
conflictos asociados con el desarrollo o la asistencia humanitaria, y
desarrollar opciones para unas políticas y programas más sensibles frente al
conflicto. Se trata de un ejercicio único con tres componentes: análisis de
conflicto, análisis de respuestas de donantes y análisis de estrategias y
opciones. El enfoque de los Factores que Impulsan el Cambio (FIC) ayuda a
entender la dinámica del cambio y de reducción de pobreza en los países en
desarrollo. Se concentra en los factores subyacentes y de más largo plazo
que afectan el clima de una reforma, y en aquellos que afectan más
directamente los incentivos y la capacidad para un cambio a favor de los
pobres. Los estudios sobre los Factores que Impulsan el Cambio están
empezando a influenciar la política de los donantes y a poner en relieve los
problemas políticos e institucionales en el diseño de los programas en todos
los sectores. Es importante reconocer los nexos entre el estrés ambiental y
el conflicto, como parte del enfoque de la EEC, y también los FIC vinculados
con el acceso a los recursos naturales o la dependencia de los recursos
naturales como fuente de financiación pública. Ha habido una significativa
información sobre cómo el estrés ambiental puede contribuir a las precondiciones
del conflicto. Esto da un marco para la integración de la EAE con la
evaluación de conflictos. La finalidad
de una EAE en situaciones afectadas por conflictos o en post-desastres,
debería ser la de ayudar a prevenir que los recursos naturales se vuelvan
fuente de conflicto. El proceso de la EAE debe diseñarse para asegurar que
un bando no quede favorecido sobre otro, pues esto exacerbaría las
divisiones. Debe tener la finalidad de fortalecer o restaurar la posibilidad
de que la gente se gane la vida con base en los recursos naturales en entornos
de escasez de recursos, y reducir las oportunidades de que el comercio basado
en recursos naturales alimente las economías de guerra. El proceso de EAE no
debe poner en peligro las iniciativas en curso para construir la paz. Puede
constituir una oportunidad relativamente segura para reunir a las partes en
disputa alrededor de una preocupación común con relativamente baja
visibilidad (el medio ambiente), y contribuir así a construir la paz. El
proceso de EAE no es diferente en las circunstancias post-conflicto, sólo que
existe la necesidad de 1) hacer que una mayor sensibilidad respecto a la
participación se vuelva parte integral del proceso, notablemente para evitar
poner en riesgo a los participantes, y 2) concentrar particularmente la
atención en los factores que impulsan el conflicto, con frecuencia la
competencia por recursos naturales limitados o en disminución.
Del mismo modo, la EAE puede aplicarse a la
asistencia para el desarrollo dirigida a los países en recuperación de
desastres naturales mayores. En las situaciones post-desastre, la finalidad
de la EAE es ayudar a prevenir en donde sea posible desastre adicionales, o
identificar las medidas de adaptación para mitigar el impacto de desastres
potenciales futuros. Esto cubre desde la integración de las prioridades de
gestión ambiental en la estrategia general de auxilio para el desastre, hasta
la incorporación de la EAE en una gestión más detallada de los riesgos
ambientales, aplicada a los esfuerzos de auxilio inmediatos y en curso para el
desastre.
Cómo
llegar a una buena práctica en la en la EAE principios y procesos
Para tener
influencia y ayudar a mejorar la formulación de políticas, una EAE debe:
o Establecer
objetivos claros.
o Integrarse
con las estructuras existentes de formulación de políticas y planificación.
o Ser
flexible, iteractiva y personalizada de acuerdo al contexto.
o Analizar
los efectos y riesgos potenciales de los PPP propuestos, y sus alternativas,
en el contexto de un marco de objetivos, principios y criterios de sostenibilidad.
o Ofrecer
una justificación explícita para la selección de las opciones preferidas, y
para la aceptación de los intercambios compensados (trade-offs)
significativos.
o Identificar
oportunidades y limitantes ambientales, y referentes a otros factores.
o Ocuparse
de los nexos y los intercambios compensados entre las consideraciones
ambientales, sociales y económicas.
o Volver
partícipes activos a los interesados clave y llevar al público a participar
activamente.
o Incluir
un sistema para asegurar la calidad, que sea efectivo y de preferencia independiente.
o Ser
transparente en todo el proceso y comunicar los resultados.
o Ser
costo-efectiva.
o Instar
a que se hagan revisiones formales del proceso de la EAE después de completarla,
y hacer un monitoreo de los resultados de PPP.
o Construir
capacidad tanto para emprender como para usar la EAE.
· Para
diseñar enfoques efectivos de la EAE, los practicantes tienen que estar
conscientes de los siguientes puntos:
o La
planificación estratégica no es linear, sino que es un proceso en complejo
vaivén, influenciado por grupos de interesados con intereses en conflicto, y
con agendas diferentes; por esto, es importante buscar ‘ventanas de
oportunidad' para iniciar la EAE durante los ciclos del proceso de toma de
decisiones.
o
Las
relaciones entre las opciones alternas y los efectos ambientales,
frecuentemente son indirectas; así, deben enmarcarse en términos relevantes
para todos los interesados (por ejemplo, los políticos, las agencias
gubernamentales y los grupos de presión). Una manera de hacer esto es
relacionar los efectos ambientales con sus prioridades específicas en materia
de políticas.
o Los
problemas estratégicos no pueden abordarse por medio de un análisis que se
hace una sola vez; requieren un enfoque que se adapte y sea sostenido, a
medida que las estrategias y la formulación de políticas se vayan
configurando e implementando.
o
El valor de la EAE en la
planificación estratégica depende en gran parte de que las autoridades
responsables tengan la capacidad de mantener el proceso y actuar de acuerdo
con los resultados.
Etapas y pasos para realizar la
EAE a niveles de plan y programa
Muchos países y agencias han desarrollado guías y procedimientos para
la EAE. Hasta ahora, éstos van dirigidos principalmente a fortalecer el
desarrollo de los planes y programas, y se basan en una adaptación de los
pasos característicos para la EIA. La experiencia práctica con estos enfoques
sugiere que una EAE de buenas prácticas debe incluir cuatro etapas. Cada etapa puede subdividirse entonces en
pasos/tareas (indicados por las flechas en el texto). Sin embargo éstos no
necesitan ejecutarse en secuencia.
Figura: Etapas básicas en la EAE
![]() |
|
(3) Bibliografía:
|
· La Evaluación Ambiental Estratégica
(EAE), Una guía para buenas practicas en la cooperación internacional para el
desarrollo, Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
Estados Unidos / 2007.
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