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jueves, octubre 20, 2011

EL DESARROLLO DE LA PROSPECTIVA TERRITORIAL


“Ficha Técnica” Instrumento 3:  El desarrollo de la prospectiva territorial
(1)    Fase del proceso Metodológico donde se propone la utilización del instrumento metodológico:
·       Fase 4 y 5.
(2)    Descripción general del instrumento metodológico:
El Diagnostico Integral Multidimensional (DIM) es un insumo fundamental parea sentar unas bases solidas acerca de la identificación y comprensión de los factores fundamentales que orientaran el diseño el Plan de Ordenamiento Ambiental Territorial (POAT).  Por lo tanto, debe proveer los criterios para determinar los obstáculos y oportunidades – estructurales y coyunturales – para el desarrollo e incluir las bases para la construcción de la viabilidad institucional y política del proceso de cambio. Entre las propiedades que debería poseer un DIM estratégico con elementos de prospectiva territorial se destacan a continuación:

·       La definición de un marco conceptual que facilite la comprensión de las complejas estructuras territoriales y que permita discernir sobre los asuntos claves para el desarrollo.
·       La consideración de los contextos externo, regional, nacional e internacional en los cuales está inserta la entidad territorial.
·       La incorporación de los aspectos político – institucional y la identificación y vinculación de los actores relevantes de las dimensiones de desarrollo estudiadas para facilitar la estrategia de movilización y concertación social.
Cuadro de texto: Para incluir el diagnóstico y proseguir con la fase prospectiva, se recomienda elaborar un cuadro con los factores o variables claves para el desarrollo de la entidad territorial, en el cual se precisen su significado y características, con el fin de disponer de unas concepciones y lenguajes comunes que faciliten la comunicación y el debate en términos comparables. 








El panorama que ofrezca la prospectiva en el marco del DIM debe ser ilustrativa y selectiva de los asuntos críticos, ha de indicar sus posibles repercusiones, facilitando así, en leguajes compresibles, el logro de consensos sobre los factores prioritarios para la transformación productiva y el desarrollo social. Las entidades territoriales son heterogéneas y ellas existen diferentes puntos de vista, enfoques y percusiones sobre la realidad; a través del diagnóstico estratégico se busca identificar y socializar una comprensión compartida mayoritariamente sobre las condiciones de desarrollo, que aclare la implementación de las fases prospectiva y de definición de estrategias y proyectos calves para el futuro de la entidad territorial.

Para conseguir una buena focalización en los asuntos calves para actuar sobre la problemática territorial particular de cada entidad, es importante contar con una base conceptual apropiada.  Cuando nos e dispone de un marco conceptual, se tiende a examinar todos los ángulos posibles del fenómeno, de manera empírica, esto hace ineficiente y más compleja la identificación de los asuntos cruciales.  Un enfoque conceptual apropiado provee criterios para diferenciar entere lo relevante y lo que no lo es, orienta la mirada de las variables e indicadores pertinentes y organiza los razonamientos para examinar la problemática y seleccionar los aspectos sobre los cuales es prioritario actuar.

Existen diversas alternativas de enfoques teóricos de desarrollo.  En el caso del desarrollo territorial se ha evolucionado desde las teorías que concentran la atención solamente en los aspectos físico – espaciales como soportes pasivos de las actividades humanas, hasta la comprensión del territorio como factor socioeconómico, el cual señala que el desarrollo territorial va más allá de las consideraciones físico – geográficas y debe contemplar, interrelacionadamente, los aspectos económicos, sociales, institucionales y políticos, tanto desde la perspectiva interna como desde la ubicación del territorio en los contextos regional, nacional e internacional.

Pensar y actuar local y globalmente es necesario sino se quiere perder el rumbo hacia el desarrollo. Para obrar de esa manera, es indispensable crear capacidades de autogestión, y para el efecto, los gestores públicos deben formular políticas capaces de articular los sujetos locales – emprendedores públicos y privados, productores de bienes, servicios y cultura- par que, fortalecidos en su autonomía, puedan producir un proyecto estratégico de desarrollo regional, que posibilite insertarse positivamente en el nuevo orden económico.

Cuadro de texto: Ubicarse en los contextos de desarrollo, –si se asume la entidad territorial como un espacio abierto a las interrelaciones regionales– implica examinar apropiadamente los ámbitos internos y externos de desarrollo pertinentes a cada entidad territorial. Desde este punto de vista, se recomienda utilizar criterios de desarrollo regional y local como guías para el diagnóstico. Conceptos como funciones urbanas para el desarrollo rural y regional, polos de desarrollo, corredores de desarrollo y metropolización, entre otros, permiten definir variables e indicadores para establecer las características de los vínculos regionales de las entidades territoriales y alternativas de asociación regional en función de objetivos de desarrollo. 











Desde la perspectiva del ámbito interno, es necesario identificar los aspectos fuertes y débiles que presenta la entidad territorial en relación con los factores básicos del desarrollo económico, social e institucional y considerar, además, las diferencias que puede haber entre las unidades que la componen –veredas, corregimientos, municipios, departamentos, subregiones–. Para ser estratégicos no es necesario potenciar todas las fortalezas o corregir todas las debilidades, ya que algunas de éstas pueden ser poco relevantes. Es importante focalizar las estrategias alrededor de aquellos factores de mayor impacto en el desarrollo y sobre los cuales se tiene mayor margen de maniobra directa.

La incorporación del análisis sobre el contexto externo de desarrollo de las entidades territoriales cobra más fuerza al entenderse que la globalización está conduciendo a una mayor interdependencia de las economías locales y regionales, y se tiende a extinguir las barreras político-administrativas para los intercambios comerciales y productivos. El crecimiento y desarrollo de las entidades territoriales está altamente influido por flujos e intervenciones externas, por lo cual, es muy importante reconocerlas para elaborar estrategias que posibiliten aprovechar las oportunidades y enfrentar las amenazas de tales flujos.

El conocimiento de los factores externos que están impactando o pueden impactar el desarrollo local y regional, permite establecer el posicionamiento relativo respecto a otras entidades territoriales y a posibles competidores o inversionistas, y retomar las fortalezas y debilidades internas para definir cómo se potencian y superan, respectivamente, con el fin de capitalizar las oportunidades –por ejemplo, la atracción de empresas e inversión extranjera directa, las alianzas empresariales y entre departamentos y municipios para desarrollar encadenamientos productivos y clusters– y contrarrestar los flujos e impactos nocivos –como prácticas sociales y de mercado que atentan contra la cultura e identidad local y/o modos de producción devastadores de los recursos naturales y contaminadores medio ambientales–.

La planificación estratégica al disponer de herramientas para facilitar la creación de consensos alrededor de opciones futuras de desarrollo se convierte en activadora del desarrollo endógeno, propiedad fundamental para que los territorios logren un crecimiento y desarrollo sustentable. La característica de los procesos de desarrollo endógeno es la capacidad de la comunidad local de controlar las transformaciones que tienen lugar en una localidad o región. Cuando eso ocurre, el territorio no es un receptor pasivo de las intervenciones de las grandes empresas y de las organizaciones externas, sino que estará en capacidad de asimilar los impulsos externos, de agregarles valor y de arraigarlos localmente, y se generará crecimiento y desarrollo.

Para avanzar en la realización del diagnóstico, el enfoque conceptual adoptado orientará la selección de las variables de manera que se capten los destacados por la teoría y se faciliten los análisis para detectar las estructuras esenciales de los asuntos estudiados y las formas de tratarlos. Además, al entender el territorio como un sistema socioeconómico, será necesario examinar las estructuras y los procesos sociales, para establecer quiénes son los agentes de tales procesos y prever la forma de vincularlos en las estrategias de desarrollo. El diagnóstico estratégico, desde la perspectiva de un proceso técnico-político, requiere abordar las dos miradas: la estructura explicativa técnica y la estructura de los agentes sociales relacionados con los procesos, para entender el modelo de desarrollo vigente y plantear el modelo de desarrollo alternativo que guiará el plan de transformaciones.

La descripción técnica de los procesos que caracterizan las dimensiones del desarrollo territorial, junto con la comprensión de las dinámicas sociopolíticas que los acompañan y la identificación de los agentes y organizaciones que los componen, darán las bases para establecer la problemática de desarrollo territorial y los factores explicativos, y se constituyen en el fundamento concluir con la identificación consensuada de los factores críticos para el desarrollo de la entidad territorial, los cuales serán el punto de encuentro para la fase de prospectiva territorial.
Los pasos por seguir para establecer participativamente los asuntos críticos para el desarrollo de la entidad territorial, son: Elaboración de documento de diagnóstico estratégico de acuerdo con una estructura que contenga los enunciados de la problemática general inicial que se busca abordar a través del plan estratégico, el enfoque de desarrollo territorial que guía el análisis, y las dimensiones de desarrollo territorial que se abordarán. Con base en esa introducción se elaborarán los capítulos acordados, articulando los aspectos sectoriales, alrededor de estructuras teóricas como la de desarrollo territorial endógeno.

El documento de diagnóstico estratégico será colocado en debate para lograr la retroalimentación pertinente con conocedores y responsables de cada tema –gubernamentales, privados y organizaciones sociales–, que se consideren. Apropiados para tal fin por sus habilidades profesionales, dominio de los temas, liderazgos temáticos y, en general, por su disponibilidad para revisar y enriquecer el diagnóstico, con el fin de asumirlo como construcción colectiva. Realización de un evento de expertos sobre los temas centrales que identificó el diagnóstico, para que expongan y debatan sus perspectivas y faciliten la pedagogía sobre los temas y el acuerdo sobre los asuntos centrales. Realización de mesas de expertos sobre las dimensiones principales, en las cuales se elabore un análisis de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA), que será el soporte para la definición de los factores claves que orientarán el diseño prospectivo del plan. Los pasos para realizar el análisis FODA son los siguientes:

·       Definir las dimensiones del desarrollo territorial que serán objeto del análisis FODA y seleccionar los participantes en el ejercicio, de manera que se garantice un buen grado de conocimiento y representatividad de los sectores relacionados.

·       Orientar conceptualmente sobre la utilidad y aplicaciones de la metodología, precisando las categorías de fortalezas y debilidades, desde la perspectiva interna, y de oportunidades y amenazas, desde la perspectiva externa.

·       Difundir entre los participantes seleccionados el documento de diagnóstico estratégico, acompañado de un cuestionario que trate previamente la identificación de los factores FODA, como ejercicio personal o institucional preparatorio.

·       Realizar el taller FODA, con técnicas de visualización14: por mesas temáticas15 y posteriormente, elaborar una matriz FODA conjunta.

·       Procesar la matriz FODA en términos de factores críticos de desarrollo, para utilizarlos como punto de partida de la fase prospectiva del plan estratégico.

Elaborar el diccionario de factores críticos donde se incluya una definición de la variable, su unidad de medida o valoración, la situación actual y las tendencias, referidas a los contextos interno y externo de la entidad territorial. En la tabla siguiente se presenta un ejemplo de la definición de una variable seleccionada de un análisis FODA. Se trata de compartir con el grupo de trabajo del análisis prospectivo conceptos y análisis comunes para que la ponderación de las variables se haga con base en lenguajes, significados y acuerdos sobre sus características básicas:

Tabla: Diccionario de variables críticas para el desarrollo territorial

Variables
Definición
Indicadores
Situación actual
Tendencia
A
B
C
D
E
Fuente: Modificado por Melga, M., 2009 / de González, Hernando 2007.

Fase de posicionamiento ante el futuro: escenarios y visión de desarrollo

Una de las diferencias principales entre la planificación tradicional y la estratégica es que esta última no se sustenta en una perspectiva única que implícitamente asume que las circunstancias para el desarrollo continuarán como lo indican las tendencias. Ante un mundo en constante cambio, es preciso contar con estrategias robustas y planes contingentes basados en diferentes escenarios posibles y probables. Es aquí donde la prospectiva hace su mayor aporte. La prospectiva, aplicada a la planificación estratégica, permite construirle viabilidad a la convergencia de diferentes imágenes de desarrollo alrededor de una visión compartida y facilita la reflexión interdisciplinaria y la creatividad entre actores gubernamentales, privados, académicos y la sociedad civil en general. Uno de los métodos más efectivos y comúnmente utilizado en los ejercicios de prospectiva es el método de escenarios, el cual pretende construir representaciones de los futuros posibles, así como el camino o las formas que conducen a su consecución. En la formación de esas imágenes estructuradas se ponen en evidencia los elementos inerciales, y las opciones de cambio, que dan lugar a concebir nuevas alternativas de desarrollo. “Un escenario es un conjunto formado por la descripción de una situación futura y la evolución de los eventos que permiten pasar de la situación originaria a dicha situación futura” (Bluet y Zemor, 1970).

La planificación estratégica presupone la exploración de los futuros posibles, si se entiende, por una parte, que las grandes transformaciones generalmente requieren amplios periodos de maduración y, por otra, que se trata de crear condiciones en las entidades territoriales para que se constituyan en artífices del porvenir para no seguir dependiendo del día a día. El proceso prospectivo a la vez, desde el enfoque de la construcción social del futuro, se entiende como la formación de capacidades y despliegue de la innovación y la activación social, que amplía las fronteras de desarrollo de una comunidad (Medina, 2003).
Cuadro de texto: Especular libremente sobre los posibles escenarios de la organización territorial es un paso necesario, en un primer momento, para tomar conciencia sobre las múltiples opciones y la complejidad de seleccionar o llegar a acuerdos sobre un futuro común compartido, que a la vez posibilite desarrollar los futuros particulares. Los imaginarios individuales que surjan estarán mediados por concepciones de desarrollo personales, por los intereses adquiridos y por la capacidad de avistar el futuro con libertad y de concebir opciones, en un mundo con cambios cada vez más acelerados y sujeto a la incertidumbre.

La prospectiva territorial se concreta por medio de escenarios de desarrollo. Estos escenarios describen imágenes estructuradas –soportadas en la geografía humana, política, económica, sociocultural, etc. –, que se forman o podrán hacerse realidad a través de la acción humana y de su capacidad para transformar el medio natural y el construido.
 
















Los escenarios podrán ser concebidos combinando percepciones y análisis respecto a condiciones actuales de los factores de desarrollo, tendencias, nuevas opciones de futuro, e impactos de la acción de los diversos sectores –entre ellos el gubernamental a través de políticas relacionadas con el ordenamiento territorial–, estrategias de competitividad, seguridad, conservación de los recursos naturales, restricciones o incentivos para la localización de la población y actividades económicas, capacidad de regulación y otros aspectos relacionados. Dichos escenarios serán los referentes principales para elaborar una declaración de visión de desarrollo que guiará el plan. A continuación se presentan los procedimientos básicos para elaborar los escenarios, los cuales se complementan con la definición de la declaración y visión, y de las estrategias que pueden hacer posible construir el futuro deseado.

Metodología para la elaboración de escenarios y la visión de desarrollo

La técnica de construcción de escenarios es considerada como una de las más apropiadas para la planificación territorial porque permite combinar perspectivas sistémicas de desarrollo territorial con una participación amplia en la concepción de alternativas de desarrollo. El debate sobre escenarios alternativos posibilita reflexionar sobre los posibles efectos de futuros inciertos y la forma como se puede influir en ellos con decisiones tomadas desde el presente. Los escenarios son concebidos, generalmente, por personas ilustradas sobre los asuntos estratégicos, cuentan además, con la participación de quienes tienen responsabilidades institucionales o desarrollan actividades protagónicas en los principales sectores de actividad.

Los talleres prospectivos son apropiados para la construcción de los escenarios; durante su desarrollo se podrán cruzar conocimientos y experiencias diversas, así se enriquecen ideas, se contrastan y se buscan consensos. En dichos ejercicios se recomienda utilizar técnicas apropiadas de manejo de grupos y de concertación, que conduzcan a formar núcleos o redes de apoyo permanentes al proceso de planificación, y que incorporen, deliberadamente, estrategias para el aprendizaje organizacional.

El proceso de construcción de escenarios se puede desarrollar a través de seis componentes: (1) delimitación del sistema y del ambiente; (2) análisis estructural; (3) identificación de condicionantes de los factores estructurantes de futuro; (4) concepción de escenarios alternativos; (5) análisis de consistencia de los escenarios y ajustes, y (6) diseño de de opciones institucionales y de planes de monitoreo para la implementación de los escenarios (Costa, 2004 y Godet, 1995). Esta metodología se dirige a diseñar escenarios exploratorios que tratan de examinar posibles caminos a partir de una situación presente sin ideas preconcebidas sobre el punto de llegada. El razonamiento exploratorio o de forecasting estaría, de hecho, más inclinado a privilegiar las hipótesis más plausibles y a extrapolar tendencias pasadas con un enfoque realista y conservador (Medina, 1997).
Figura: La construcción de escenarios de desarrollo
Fuente: González, Hernando. Informe de consultoría para el DNP-DDTS, 2007.

Delimitación del sistema y del ambiente territorial

A partir de la identificación de las variables claves en el diagnóstico estratégico, y como punto de partida o línea de base, es necesario precisar los objetivos específicos que guiarán la elaboración de los escenarios, así como el horizonte temporal y las condiciones del territorio:

·       Objetivo específico. Para focalizar los escenarios y concentrar la atención en las variables pertinentes, es necesario precisar los fines principales del plan; éstos pueden corresponder a intereses prioritarios de las entidades territoriales como la búsqueda de posicionamiento competitivo, el aprovechamiento de determinados potenciales, la superación de ciclos de crisis económicas y/o sociales, etc. Los planes estratégicos, por principio, deben focalizarse hacia pocos propósitos trascendentales, que es importante precisar desde el inicio y que se reflejarán en cada fase del proceso de planificación.

·       Horizonte temporal. Se refiere a los años que comprende el periodo futuro que se pretende visualizar, en él se señala un año de referencia en el cual se esperaría que se alcancen determinadas transformaciones. La definición de dicho periodo permite hacer el esfuerzo de ubicar las mentes en determinados años, plantear hipótesis e imaginar –con la mayor ilustración posible– las escenas, las posibles configuraciones y las visiones sobre los factores de desarrollo considerados. Imaginar escenarios implica percibir el futuro desde el presente.

·       Ambiente de desarrollo. Se refiere a la definición de las variables o factores que caracterizan el territorio y que afectarán los escenarios y las condiciones económicas, sociales, políticas y psicosociales que influyen en la actitud de los actores e instituciones frente al futuro –pasividad, negativismo, desesperanza, optimismo, etc–.

Generalmente surge una lista amplia de variables asociadas a subsistemas o dimensiones del desarrollo, por ello se recomienda agruparlas por temas relacionados con los énfasis de la problemática del desarrollo o los esquemas analíticos utilizados. Las dimensiones o subsistemas pueden denominarse, por ejemplo: productividad, desarrollo rural, urbanización, ciencia y tecnología, medio ambiente, capacidad institucional, etc. Como ejemplos de variables referidas a las condiciones que presenta el territorio estudiado, se mencionan las siguientes: pobreza e indigencia, capacitación laboral, infraestructura básica y servicios, calidad del medio ambiente, interconectividad regional, servicios portuarios, grado de asociatividad, etc. Luego de seleccionar las variables y agruparlas temáticamente o por subsistema, se elabora una matriz con la siguiente información básica que será la línea de base para el análisis estructural.

Tabla: Ficha de variables, subsistema económico

Nombre de la variable
Definición corta
Definición detallada
Estrategia propuesta
Actores y proyectos
Retrospectiva
Situación actual
Prospectiva
Evolución tendencial
Evolución incierta: rupturas posibles, gérmenes de cambio
A

B
C
D
E
F
G
H
Fuente: Modificado por Melga, M., 2009 / de González, Hernando 2007.


La elaboración de la ficha de variables cumple varias finalidades importantes:

·       Contar con lenguajes comunes acerca de la denominación de las variables, su significado y las características de los fenómenos presentados en la entidad territorial.

·       Establecer una línea de base medible que facilite el monitoreo del plan.

·       Facilitar la calificación de la motricidad y dependencia de las variables desde la perspectiva de los diversos actores participantes en el ejercicio de prospectiva.

·       Identificar los actores e instituciones de mayor importancia en cada variable, para prever su vinculación directa o indirecta en el ejercicio, de manera que sean los mismos interesados quienes definan la influencia de esas variables sobre sus áreas de actividad y los cambios que aspiran a alcanzar. Esta identificación de actores será posteriormente utilizada para el componente de juego de actores y para la definición de estrategias del plan estratégico.

Análisis estructural

·       El taller para la realización del análisis estructural de los factores de desarrollo territorial comprenderá:

·       La selección previa de los participantes y remisión del documento de diagnóstico y de las fichas de variables, para lograr una nivelación conceptual y de identificación de factores claves para el desarrollo de la entidad territorial.

·       La elaboración de una matriz de influencias directas, a través de los participantes en el taller, para determinar cuantitativamente el grado de afectación –positiva, negativa o neutra– que cada variable produce sobre las demás. El ejercicio de elaboración de la matriz es un medio para examinar las relaciones sistémicas entre las variables que representan las condiciones de desarrollo del territorio, así se posibilita que los diversos participantes lleguen a consensos en relación con los grados de influencia de cada variable sobre el sistema, a partir del reconocimiento de sus diferentes percepciones y posiciones.

·       El análisis de los resultados de la matriz de influencias directas y la selección de las variables con mayor motricidad y que tienen impacto muy fuerte y directo sobre el sistema.

·       La aplicación del software de multiplicación matricial MIC-MAC que permite identificar las relaciones indirectas y los efectos de interrelación entre variables del sistema, y reconoce las “variables ocultas”, que pueden tener un significativo grado de influencia sobre el sistema territorial.

En síntesis, el análisis estructural permite obtener los siguientes resultados:

·       Una priorización de las variables con mayor posibilidad de manejo desde el interior de la entidad territorial de acuerdo con su sensibilidad al entorno –variables internas, motrices y dependientes–. Sobre estas variables se concentrará la atención para el diseño del plan, por considerarlas una importante base para promover las transformaciones requeridas. Una jerarquización de las variables del entorno según su impacto en el resto de variables –variables externas, motrices y dependientes–.

·       Una clasificación indirecta –resultado de la aplicación de la multiplicación matricial MIC-MAC– en la cual señala variables que de acuerdo con la evolución del sistema podrán adquirir elevada influencia sobre las condiciones de desarrollo de la entidad territorial.

·       Se define un orden de importancia y de grado de influencia para el diseño de las estrategias, a partir del análisis del plano de motricidad-dependencia.

Identificación de condicionantes de los factores estructurantes de futuro y juego de actores

Las variables seleccionadas por su mayor influencia en el sistema territorial se analizarán más detalladamente en términos de sus ventajas, sus desventajas, sus relaciones con el entorno, las tendencias y los posibles cambios, en procura de avistar las posibles configuraciones que podrían tomar en el futuro los factores caracterizadores del desarrollo territorial.


Complementariamente, se seleccionarán los actores más protagónicos de cada una de las variables seleccionadas, para establecer la manera como se posicionan –en términos de las alianzas, los conflictos y las estrategias existentes– respecto a los elementos o propiedades que componen las variables.

Como resultado del análisis de actores se busca

Identificarlos y caracterizarlos respecto a su poder de influencia.

Percibir los conflictos y posibles alianzas entre los diferentes actores.

Establecer los proyectos que poseen respecto al sector.

Vincularlos de manera más activa en el proceso de planificación estableciendo una estrategia específica para lograr su participación activa desde el proceso de elaboración de los escenarios.

Concepción de escenarios alternativos

Los resultados del análisis estructural y la identificación de los actores más protagónicos de las variables motrices del desarrollo territorial suministrarán una base sólida para concebir los escenarios de desarrollo territorial y construir la declaración de visión de desarrollo. Para cada una de las variables motrices se formulan por lo menos tres hipótesis sobre su comportamiento futuro: optimista, pesimista e intermedia.

 A través de mesas temáticas se hacen ejercicios de combinación de variables e hipótesis para configurar escenarios que serán a la vez examinados con rigor técnico y consideraciones de viabilidad respecto a su pertinencia, viabilidad y coherencia. Finalmente, se seleccionan los escenarios más probables, deseables y factibles, y se llega a un acuerdo sobre un escenario apuesta que guiará las siguientes fases del plan.

Análisis de consistencia de los escenarios

Los escenarios de desarrollo seleccionados al ser examinados desde diversas perspectivas podrán evidenciar su viabilidad, contradicciones, solidez, etc. Con el fin de seleccionar los escenarios retadores y factibles es necesario hacer un análisis crítico sobre los eventos relacionados, las metas propuestas, tiempos y recursos requeridos, y sus posibilidades. En caso de encontrarse inconsistencias es recomendable hacer los respectivos ajustes.

Diseño de opciones institucionales y de planes de monitoreo para la implementación de los escenarios

En esta fase se trata de analizar la capacidad institucional para gestionar y ejecutar las acciones estratégicas requeridas para alcanzar las transformaciones previstas y de realizar los arreglos institucionales que garanticen la construcción del escenario de desarrollo. Como complemento se necesita un sistema de monitoreo y de rendición de cuentas con la información, indicadores, institucionalidad y herramientas necesarias para evaluar los avances en la implementación de los escenarios y de tomar oportunamente las medidas correctivas cuando sea necesario.

Escenarios, visión, estrategias de desarrollo

Hasta este momento del proceso de planeación, el escenario acordado, describe la situación futura respecto a la superación de los factores de desunión de los actores regionales y el florecimiento de las alianzas público-privadas-comunitarias –la región fortalece su autonomía y logra un ordenamiento territorial que le permite un desarrollo sustentable–, y los eventos que podrán llevar a la entidad territorial desde la situación actual hasta la futura. Sin embargo, los términos de la descripción y del estado futuro aún son amplios, es necesario especificarlos para efectos del diseño estratégico del plan.

En la parte táctica y operativa obliga tener especial atención sobre el hecho de que no se debe confundir entre escenarios y estrategias: los escenarios dependen del tipo de visión adoptada por sus elaboradores y las estrategias dependen de las actitudes adoptadas frente a los posibles futuros (Godet, 1996). Los escenarios son descripción de imágenes estructuradas que permiten precisar los objetivos de largo plazo, pero éstos son útiles solamente cuando pueden sustentar la planificación estratégica para construir futuro.




Construir una visión compartida de desarrollo para movilizar las voluntades y unir esfuerzos en una dirección

En este momento del plan será posible capitalizar cada una de las fases anteriores del proceso de planificación, procediendo a concebir una imagen futura clara, capaz de inspirar y de movilizar colectivamente a una sociedad en procura de un norte compartido. Burt Nanus en su libro Liderazgo Visionario (1992), dice: “No existe fuerza más poderosa que impulse una organización hacia la excelencia y el éxito duradero que una visión de futuro atractiva, valiosa, factible, y que sea compartida en forma general”. Como se mencionó para que un diseño de escenarios –como el esbozado en estas orientaciones metodológicas, que tiene como principio la construcción social de futuro– se logre afianzar en la fase del diseño de las estrategias y el plan operativo, es recomendable que el escenario elegido se consolide con una declaración de visión, ésta no reemplaza el escenario sino que lo complementa y permite focalizar los objetivos y las líneas estratégicas.

La declaración de una visión estratégica debe, en lo posible, satisfacer cinco condiciones:

Debe estar enfocada. Es necesario definir con precisión el enfoque respecto al concepto de la imagen que se desea promover para la entidad territorial, especificando perfiles socio-institucionales y especializaciones productivas.

Es recomendable especificar la posición que se pretende alcanzar en un ámbito de referencia determinado de países o regiones (p. ej.: el productor más importante de determinada(s) rama(s) económica(s), con una ubicación dada respecto a los países y/o regiones latinoamericanas competidoras). Además, es necesario definir un año de referencia sobre el horizonte de largo plazo que fije un hito hacia el cual planear las acciones, desde el presente, para que en dicho año se cristalicen determinadas transformaciones, sin que necesariamente en dicho año se busque haber alcanzado todos los cambios derivados del escenario seleccionado y de los objetivos de la visión.

Propiedades éticas. Señalar los valores principales que guiarán el modelo de desarrollo y definir cuál será la relación del desarrollo productivo y social pretendido con la comunidad en general, con la sociedad, con el ambiente, y entre los actores comprometidos. Estas propiedades éticas se derivarán del análisis estratégico y del juego de actores, y se concentrarán en las que se requiere construir, replantear y/o consolidar.

Texto concreto, inspirador, y fácil de aprender. El texto de la visión debe ser sintético y alentador, que cale en el imaginario colectivo y que mueva las voluntades en dirección al rumbo trazado. A manera de ejemplo, textos de visión como el siguiente expresan un escenario de desarrollo que se capta fácilmente en el imaginario colectivo y tiene el potencial de movilizar y concentrar los esfuerzos de los diversos sectores en una dirección atractiva.

Para la elaboración del texto de la visión se acostumbra realizar talleres de prospectiva, en los cuales participan principalmente los actores seleccionados en relación con las variables claves resultantes del análisis estructural y que sirvieron de base para la elaboración de los escenarios. Es recomendable, además, vincular otros actores, entre ellos, líderes y políticos de sectores no vinculados inicialmente, con el fin de que la declaración cubra un amplio espectro del desarrollo de la entidad territorial.

El taller o encuentro para la elaboración del texto de la visión deberá ser preparado habiendo remitido previamente la información pertinente procesada en las etapas hasta ahora avanzadas del plan, especialmente la elaboración de los escenarios y en particular, los resultados del escenario apuesta. Se deberá, además, hacer una inducción pedagógica sobre el tema de prospectiva territorial y visión, presentando ejemplos ilustrativos. No es recomendable realizar un ejercicio de prospectiva sin un mínimo de referentes de opciones de cambio y de posibles futuros y sin crear un clima de actitud proactiva para que los participantes propongan cambios de fondo y no se sometan a la inercia.

Escenarios, visión, objetivos, estrategias y acciones para construir la visión de desarrollo

Elaborar el escenario apuesta y la visión de desarrollo implica establecer tanto los objetivos centrales como las metas que hagan realidad los cambios diseñados. Igualmente, se necesita elaborar las estrategias que establecerán la cadena de acciones e instrumentos correspondientes que permitirán conseguir las metas acordadas; además, se necesita establecer los arreglos institucionales pertinentes para la fase de implementación del plan y un sistema de monitoreo que facilite su evaluación y seguimiento.


Figura: Estrategias para construir el escenario apuesta y la visión de futuro
Fuente: González, Hernando. Informe de consultoría para el DNP-DDTS, 2007.


La relación entre la fases explicativa y de diseño prospectivo, con la fase táctica- operacional, se esquematiza en la figura anterior, indicando que la definición de las acciones para hacer realidad la visión de desarrollo es el resultado de un proceso acumulativo de consensos entre los actores locales, sobre los asuntos estratégicos para el desarrollo de la entidad territorial, que se generan en cada una de las fases del plan.

El escenario apuesta y la visión, o futuro deseable y posible, se concretarán en objetivos de largo plazo, cuya consecución se programará a través de objetivos de corto y mediano plazo, relacionándolos, en el primer caso, con metas anuales y en el segundo, con metas a cuatro años, de forma que se el ajuste a los periodos de gobierno y se garantice de la continuidad de las acciones previstas. Los objetivos y las metas se lograrán por medio del diseño e implementación de estrategias que comprenderán, además de la disponibilidad de recursos financieros y capacidad administrativa, acuerdos o pactos de los actores protagónicos junto con los arreglos institucionales indispensables para la gestión, implementación y monitoreo del plan. Para el efecto, es recomendable elaborar una estrategia específica para la socialización y gestión del plan la cual buscará consolidar los compromisos con su implementación, posicionándolo en el imaginario colectivo como una responsabilidad que compete a todos los ciudadanos. Durante la definición de los objetivos, las estrategias y acciones correspondientes, es esencial vincular proactivamente a los actores clave para la construcción de la visión de desarrollo. Esto implica tener claridad sobre el contexto económico, social y político en donde se implementará el plan, en el cual se consideren las fuerzas a favor y en contra y el posicionamiento y capacidad de acción de los principales actores e instituciones. Para el efecto se utilizarán herramientas de análisis del juego de actores. El examen de los contextos internos y externos que influyen en los objetivos seleccionados, permitirá establecer los factores que se deben tener presentes en la definición de las líneas estratégicas, y precisar los instrumentos necesarios para hacer realidad las acciones que posibilitarán alcanzar los objetivos previstos. Con los anteriores elementos la atención finalmente se concentrará en la definición de los instrumentos y las acciones que podrán concretar los cambios y en los ajustes institucionales necesarios para garantizar que el proceso en la fase de implementación y gestión sea exitoso.

(3)    Bibliografía:
·       Athos, A. et ál. (2004). Gestión del cambio. Harvard Business Review, Grupo Editorial Planeta. (s.l.)
·       Coraggio J. L. (1987). Diagnóstico y política en la planificación regional. Territorios en transición. Ed. Ciudad. Quito.
·       Costa, Helio B (2004). Planejamento estratégico. Ministerio de Planejamento, Orcamento e Gestao. Brasil.
·       Departamento de Planificación y Estudios de Chile –SERPLAC– (2005). “Memoria del primer taller de prospectiva realizado con la asesoría de Michel Godet en la región de Atacama”. Chile.
·       Gabiña, Juanjo (1999). Prospectiva y planificación territorial. Alfaomega, Bogotá.
·       Godet, Michel (1993). De la participación a la acción.
·       Godet, Michel (1995). De la anticipación a la acción. Manual de prospectiva estratégica. Alfaomega, Bogotá D.C.
·       Godet, Michel (1996). La caja de herramientas de la prospectiva estratégica. Cuaderno publicado por Gerpa con la colaboración de Electricité de France, Mission Prospective, Cuaderno LIPS No. 25.
·       Godet, Michel (2001). Creating Futures, Scenario Planning as a Strategic Management Tool. Económica, Londres.
·       Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social –ILPES– (2003). Serie Manuales 30. Técnicas de Análisis Regional. Santiago de Chile.
·       Medina Javier (2003). Visión Compartida de Futuro. Santiago de Cali. Universidad del Valle.
·       Medina, Javier (1997). Conversando acerca del método de escenarios. Notas de clase para el curso de prospectiva aplicada a la gestión del desarrollo regional, ILPES.
·       Propuesta Metodológica para la Elaboración de Planes Estratégico Territoriales, Departamento Nacional de Planeación, DNP. Gonzales, Hernando, Bogotá Colombia, 2007.



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